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El milagro del Río Hudson

El 15 de enero de 2009, a las 15.10, el vuelo 1459 USAirways despega del aeropuerto de La Guardia en Nueva York. A los dos minutos de despegar sucede algo imprevisto: el avión entra en colisión con una manada de gansos canadienses que dejan fuera de juego los dos motores del avión. Con estas palabras comenzaba ESO School Assembly de este mes de febrero. El director de nuestro colegio, el P. Juan Antonio Granados García llamaba la atención de los alumnos con una de las hazañas más destacadas de los últimos años. El avión quedó sin propulsión y el comandante Sullenberger mira a su copiloto, Skiles, y se dan cuenta de que el futuro de sus 150 pasajeros y los 4 tripulantes dependen de su temple y la fortaleza y la inteligencia para responder en los 208 segundos hasta el impacto.

Sullenberger mantiene la calma y llama a control, los cuales preparan pista. Pero en ese tiempo de confirmación se ha perdido altura, pasando a 30 metros de los puentes del Rio Hudson. Y ya no hay opción de ir a ninguno de los dos puertos alternativos. Los alumnos prestaban toda su atención al relato. El director continuó: el comandante toma la decisión (nadie lo ha hecho nunca, nadie lo ha probado, nadie garantizaba el éxito) de aterrizar sobre el Rio Hudson. Esta operación requiere un temple especial y una maniobra singular y la tensión es grandísima. Se describió como el milagro del rio Hudson. El P. Juan Antonio concluyó el relato detallando el final de la hazaña: El piloto maniobró de tal manera que levantó el morro del avión con verdadero arte de manera que el avión se deslizó por el agua sufriendo un impacto relativo y todos los pasajeros salvaron la vida.

¿Qué luz nos trae esta mañana este amerizaje? Preguntó el director a los alumnos allí presentes. Cuando los medios se dirigen a Sullenberger  diciendo «¡Enhorabuena! Hubo un elemento formidable en esa suerte de desgracias que impidió la tragedia: ¡el capitán Sullenberger!» Y él dijo: «de ninguna manera, no se lo acepto». Todo el salón de actos mantenía el silencio y la atención. No fue el capitán Sullenberger – fue él con su copiloto Skiles, con 4 tripulantes que consiguieron mantener la serenidad, y con 150 pasajeros que aunaron fuerzas y mantuvieron la calma. Y con las lanchas y todo el equipo de salvamento cuando el avión cayó al agua. Fue posible este triunfo por esa corporeidad en la que se convirtieron todas esas personas que no se conocían. Todas esas personas que ante ese reto se unieron. Somos una unidad, una corporación y cada uno con su genialidad, pero en unidad.

Fue posible este triunfo por esa corporeidad en la que se convirtieron todas esas personas que no se conocían. Todas esas personas que ante ese reto se unieron.

P. Juan Antonio Granados, director del colegio Stella Maris La Gavia

Tras este relato formidable, el director del centro se dirigió a los alumnos de la ESO mostrando su convicción, su preocupación… y su esperanza hace sus aulas. Hoy me dirijo a vosotros convencido de que el éxito de estos alumnos que ahora escuchan estas palabras, el éxito del viaje en avión que todos tenemos con nuestras clases es el futuro del colegio. Y prosiguió: cada clase es un avión con un capitán, con un copiloto, con una tripulación, con unos pasajeros… cada uno con distintas responsabilidades. ¿Por qué con convicción? Se preguntaban los alumnos. Si la clase va en el avión como un solo cuerpo, el avión podrá cruzar gansos y tormentas, y este avión tendrá éxito. ¿Y Preocupación? Hay clases en la ESO que no están yendo bien. Y el silencio reinó durante unos largos segundos en el salón de actos del colegio.

Alumnos que atesoran un potencial

Hay clases cuyo vuelo pierde altura. Me preocupa que por unos gansos dentro del avión, éste se descoloque y pierda altura. Un avión llamado a volar alto. A llegar lejos. Me preocupa que haya tripulantes que vayan a lo suyo cuando necesitamos la fuerza de todos para unirnos. El P. Juan Antonio continuó: Si en una clase hay dificultades, las afrontamos juntos. Esos gansos que van a lo suyo y que no garantizan un rumbo común nos dañan a todos. Pido reflexión en las clases: con los tutores, con los delegados. Aquí hay gente cabal, inteligente, con talento, y dones en el corazón. Y por eso veo esperanza. Mi esperanza es esta: Alumnos que atesoran un potencial.

Estamos volando.Y ante esta preocupación de aviones en donde hay algunos que no están situados, haya otros, capitanes y tripulación, que deben ayudar a esos a situarse bien. De la mano del tutor, juntos, digamos: vamos a florecer juntos. Y el Padre concluyó: Aquí hay buenos capitanes y capitanas. Hay muy buenos copilotos. Hay muy buena tripulación. Pero hay que ponerse a ello. Y esto es lo que a la luz de estos grandes personajes debemos hacer. Con esta esperanza, porque la hay, seguimos adelante.

Menciones. Expresión de una vida formidable latente

  • Participación en Concurso Jan Amos Comenius 2020 de la UE. Alumnos 3º ESO A y B, integrando tres asignaturas: Geografía e Historia, Inglés y Cultura Clásica.
  • Geografía e Historia
    • Redacción Cambio Climático y el Efecto Invernadero. Candela García-Ramos, Ana Mayo, Miguel Ángel Rey, Alejandro Terrón y Javier Martín.
    • Redacción sobre el Brexit y la manipulacion en los medios. Pablo Aparicio, Jaime Lopez y Luis Sánchez.
    • Laboriosidad en la elaboración de los trabajos de cada unidad. Sonia Labrador, Carla Suarez, Javier Mazadiego, Marcos Hernandez y Rodrigo Rico.
  • Inglés. Proyecto Speech
    • 2º ESO A- Claudia Dos Santos y Sofía González
    • 2º ESO B – Gabriel Coria y Jose Maria Sanchez
    • 3º ESO A – Julia Montoro y Amelia Orozco
    • 3º ESO B – Francisco García y Diego Clisanchez
  • Francés. Constancia en el trabajo
    • Carmen Cerón
    • Paula Moratalla y Ángela Ramírez
  • Tecnología
    • Proyecto de electrónica de control equipo de trabajo. 3º ESO A . María Albarracín y Julia Montoro
  • Religión
    • Alumnos de 3º y 4º ESO por su exposición de los Santos Protectores.
  • Adaptación, esfuerzo y servicio de ejemplo de superación a los alumnos de 1º, 2º y 3º que se han incorporado recientemente al colegio: Javier Zerpa, Thomas Montoya, Fabrizio Vilela, Erlantz carvajal y Andrew Monteza.

Reconocer la debilidad nos hace grandes

Unido a lo que ha hablado el P. Juan Antonio – prosiguió la sesión la Coordinadora de ESO y Bachillerato Dña. Carmen Pérez-Aguilera – quiero hablar hoy del dominio de la virtud de la templanza: hacernos dueños nosotros mismos de lo que hacemos. Continuó: Os invito a ver que todo tiene su tiempo. Vivimos en el momento de la inmediatez y hay trabajos que necesitan que tengáis más paciencia. No os desaniméis si no os sale algo a la primera. Perseverar. Seguir trabajando. Adelante. La Coordinadora también hizo hincapié en las buenas elecciones: Hay que medir las fuerzas que tenemos y tenemos que embarcarnos en aquellas cosas que sabemos que son posibles. Además animó a los estudiantes a contar con los que tienen alrededor: Nuestra familias, compañeros de clase, amigos, profesores, padre espiritual y monitores… Engancharos a ellos y pedidles ayuda. Reconocer la debilidad nos hace grandes.

Dña. Carmen terminó la sesión con unos pasos sencillos a dar en esta cuaresma que comenzamos el próximo miércoles 26: ¿Que practicas nos pueden ayudar a cultivar la templanzar y el dominarse a sí mismo?

  • Cultivar vínculos con nuestros padres. No tener el móvil encima de la mesa durante las comidas.
  • Cultivar vínculos con los amigos. Ser generosos con nuestro tiempo. Quitar el teléfono móvil de en medio. Debemos prestar la atención que esa persona requiere. Ser generosos con nuestro tiempo.
  • En el estudio. Sacar el teléfono no solo de la mesa… ¡sacarlo de la habitación! Cuidar el ambiente de estudio.
  • En el colegio. Que cada uno reconozca cual es su equivocación. Reconocer nuestros errores nos hace grandes.