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¡Vamos a comer!

Queridas familias del Primer Ciclo de Infantil:

Pasan muy rápido las semanas… el periodo de adaptación ya ha quedado atrás, ¡y nos hemos hecho a muchas cosas! Somos pequeñitos, pero por dentro muy grandes y lo vamos demostrando.

Uno de los momentos que más nos gusta es la hora de la comida. La mayoría de nosotros comemos en el comedor, un lugar donde saciamos nuestro apetito y experimentamos con sabores y olores y crecemos día a día.

Después de una mañana llena de actividad y juegos, llega el momento de ponernos en camino hacia el comedor con nuestro babero puesto. Lo hacemos en fila cantando alguna  de nuestras canciones. Nuestros compañeros más pequeños comen en su aula pero aprenden lo mismo que nosotros.

Durante el trayecto sabemos que no debemos tocar la decoración de los pasillos, pero sí que contemplamos la belleza de los mismos. Llegamos y nuestra maestra nos ayuda a sentarnos bien. Entre todos bendecimos la mesa dando las gracias a Dios por los alimentos que nos da, mostrando así gratitud. Seguidamente, la maestra nos sirve en el plato el menú del día. Con la cuchara en la mano comenzamos a comer solitos, como los mayores. De esta manera vamos mejorando nuestra coordinación óculo-manual.  Si nos ponemos nerviosos, la maestra nos ayuda a tener paciencia y esperar poco a poco.

Comemos solitos pero también aceptamos que nos enseñen: a sentarnos bien en la mesa,  a agarrar bien el plato con una manita y con la otra la cuchara… Comemos despacito, masticando bien y aprendemos a comer de todo. Nuestra maestra nos anima a probar alimentos nuevos y vamos adquiriendo hábitos de alimentación saludables para poder crecer y desarrollarnos sanos y fuertes.

No adquirimos solamente hábitos de alimentación saludables sino que también vamos interiorizando algunas normas de comportamiento que debemos respetar en la mesa.

Y así, una vez acabada la comida, nos limpiamos la carita y las manos y nos quitamos el babero. De esta forma comienza el camino de vuelta al aula para así dormir una buena siesta y recuperar energías para la tarde.

¡Buen provecho!